Memocardio No. 12 Actividad sexual en las enfermedades cardiovasculares: ¿doctor, cuando puedo reiniciar..?

Por: Hernán Calvo Muñoz. Internista – Cardiólogo, FUCS.  Máster en IC. Miembro de la SCC, SEC  y ESC. Unidad de Insuficiencia Cardiaca en Clínica de la Costa, Barranquilla, Colombia. Profesor U. Simón Bolívar y U. Libre de Colombia.

La angina coital es aquella que ocurre durante los minutos u horas después de la actividad sexual (AS) y representa menos del 5% de todos los ataques de angina. Es infrecuente en individuos que desarrollan una actividad física diaria que supera los 4-5 METs.

El riesgo absoluto de infarto de miocardio (IM) asociado con AS es de 2 a 3 por 10 000 personas-año, y es mayor en las personas físicamente inactivas.

El riesgo absoluto de muerte súbita cardiaca (MSC)  durante la AS es inferior a 1 por 10 000 personas-año.

De acuerdo al III Consenso de Princeton (2010), el riesgo de complicaciones cardiovasculares durante la AS, se clasifica en 3 grupos: bajo, alto e indeterminado.

Los individuos de bajo riesgo incluyen aquellos que toleran el ejercicio moderado sin presentar síntomas. Son pacientes con  hipertensión controlada, revascularización coronaria completa, enfermedad valvular insignificante, insuficiencia cardíaca en clase funcional  I – II de la NYHA, así como aquellos que logran cargas de trabajo físicas de 4 METs  o más, sin evidencia de isquemia.

Las personas  de alto riesgo incluyen pacientes con angina inestable o refractaria, hipertensión no controlada, insuficiencia cardíaca clase IV de la NYHA, IM reciente (<2 semanas) no intervenido,  aquellos con taquicardia ventricular inducida por el ejercicio, tormenta arrítmica (descargas frecuentes de CDI), fibrilación auricular con respuesta ventricular pobremente controlada, miocardiopatia hipertrófica obstructiva marcadamente sintomática y aquellos con valvulopatía moderada a severa, en particular estenosis aórtica.

El grupo de  riesgo indeterminado son pacientes que deberían someterse a pruebas de ejercicio antes de reanudar su AS.  Según los resultados, el paciente debe ser reclasificado en  riesgo bajo o alto. Este grupo  incluye  pacientes con angina leve  a moderada, insuficiencia cardíaca clase funcional II-III de la NYHA, enfermedad arterial periférica,  ataque isquémico transitorio o accidente cerebrovascular e individuos de 2 a 8 semanas post- IM no intervenido.

Enfermedad coronaria

Se recomienda que en pacientes estables, después de una intervención de revascularización exitosa, se reanude la AS  después  de la primera semana de ocurrido el  IM (incluido STEMI).

Los pacientes con intervención coronaria percutánea programada pueden reiniciar su AS a los pocos días después del procedimiento, dependiendo del estado del acceso vascular (femoral en particular) y la presencia o ausencia de complicaciones vasculares (hematoma inguinal, pseudoaneurisma, aneurisma).

En pacientes con revascularización incompleta, se debe verificar la presencia de isquemia residual.

En pacientes sometidos a procedimientos que involucran esternotomía (Ej. Revascularización, cambio valvular), es apropiado esperar hasta que la herida haya cicatrizado; por  tanto, la AS debe reanudarse después de  6 a 8 semanas.

En los primeros meses de postoperatorio, las parejas deben evitar las posiciones que provoquen molestias en el tórax y una mayor presión sobre la herida.

Insuficiencia cardíaca

En este contexto, la disfunción sexual se correlaciona con la clase funcional más no con la fracción de eyección. En pacientes con insuficiencia cardíaca  compensada, la AS es segura. La AS aumenta con el manejo óptimo de la insuficiencia cardíaca. En pacientes con disnea, se recomiendan posiciones físicamente, menos exigentes (Ej. Semisentada).

Enfermedad cardíaca valvular

Dado que la AS es equivalente a una actividad física leve a moderada, es concebible que la AS  sea segura para pacientes con valvulopatías leves a moderadas. En pacientes con valvulopatía significativa y síntomas importantes, es razonable retrasar el reinicio de la AS hasta que la valvulopatía haya sido tratada.  Los pacientes con válvulas protésicas normofuncionantes, no tienen contraindicación para la práctica de AS. En estenosis aórtica moderada a severa asintomática, se recomienda realizar pruebas de ejercicio.

Arritmias, marcapasos y desfibriladores automáticos implantables

Los pacientes con fibrilación auricular con respuesta ventricular controlada,  antecedente de taquicardia por reentrada auriculoventricular, marcapasos y CDI implantados, tanto para prevención primaria como  secundaria, no parecen tener un mayor riesgo de experimentar arritmia ventricular siempre que toleren una carga física  mayor de 4 METs  y no reciban descargas apropiadas frecuentes.

En fundamental un control óptimo de la arritmia en pacientes con descargas frecuentes del CDI, antes de recomendar el inicio de la AS.

Los pacientes portadores de CDI y sus parejas, deben ser informados sobre el riesgo, extremadamente bajo, de descargas durante  la AS.

Cardiopatía congénita

Alrededor del 9% de los pacientes con cardiopatía congénita presentan síntomas (disnea, palpitaciones o síncope) durante la AS. Los síntomas tienden a ocurrir con mayor frecuencia en personas con defectos más graves, peor estado funcional y en aquellos con cianosis. Sólo se han reportado muy pocos casos de MSC  asociados con la AS.

Miocardiopatía hipertrófica

Se ha planteado la preocupación de que la AS puede aumentar el riesgo de MSC, sin embargo, hasta la fecha no se han informado  casos de pacientes con miocardiopatía hipertrófica que mueran repentinamente durante la AS.

_____

Referencias bibliográficas

  1. G.N. Levine, E. Steinke, G.F. Bakaeen, et al., Sexual activity and cardiovascular disease: a scientific statement from the American Heart Association, Circulation 125 (2012) 1058– 1072.
  2. A. Nehra, G. Jackson, M. Miner, et al., The Princeton III Consensus recommendations for the management of erectile dysfunction and cardiovascular disease, Mayo Clinic Proceedings 87 (August) (2012) 766–778.
  3. I.J. Dahabreh, J.K. Paulus, Association of episodic physical and sexual activity with triggering of acute cardiac events: systematic review and meta-analysis, The Journal of the American Medical Association 305 (2011) 1225–1233.
  4. S. Hudec et al., Sexual activity and cardiovascular disease, erectile dysfunction as a predictor of ischemic heart disease, Cor et Vasa (2017), http://dx.doi.org/10.1016/j.crvasa.2017.08.006

Contáctenos

    Nombre (requerido)

    Correo electrónico (requerido)

    Teléfono

    Ciudad

    Empresa

    Mensaje

    Abrir el chat